A TIENTAS

A TIENTAS

martes, 26 de noviembre de 2013

Buscando en el estante de los recuerdos...


Hoy traigo una entrada diferente. Hoy me apetece enseñaros algunos de los libros con los que crecí. 

A ver si os suena alguno! :-)


Supongo que este libro de "Teo en el parvulario" fue uno de los primeros que tuve. Está un poco roto, las páginas son de cartón (tiene 4), y apenas tiene palabras. Recuerdo que me encantaba. Si no fue éste el primero, fue "Julieta estate quieta", libro que lamentablemente he perdido, supongo que en alguna mudanza. 



"Celia y Bruno en el Colegio" era uno de mis libro favoritos. Me encantaban los dibujos, y la forma de escritura mezclando letras con imágenes. Arriba tenéis la portada, abajo, la primera página.


Mi madre me compró una colección de cuentos clásicos ilustrados. Recuerdo que siempre han estado en la estantería de mi habitación, y antes de dormir cogía uno. Mis preferidos eran "Hansel y Gretel" y "Fábulas de Esopo". Tengo como treinta libros de esta colección, ilustrado cada uno por un dibujante diferente, aquí os enseño unos pocos:


Aquí abajo tenéis dos ilustraciones, una es la casita de Chocolate de Hansel y Gretel, la otra pertenece a Blancanieves.


No podía faltar el señor congelado... jeje. Disney también estaba en mi estantería. ¿Mi favorito? Peter Pan... 


Mi madre, que era, y sigue siendo, una gran cocinera, solía librar entre semana, y trabajar los fines de semana. Algunos lunes (que era el que solía ser su día libre), me llevaba a la librería y me dejaba escoger el libro que quisiese. Estos los traje una de esas veces (no tengo la colección entera, sólo estos dos). El viajedubi lo leí varias veces... Iba, según creo recordar, de unos niños que viajaban con su abuelo, pero de forma imaginaria, y sin salir de casa. 



Trixie Belden fue mi segunda incursión en la novela de misterio.. jejeje. Me encantaba. Tengo estos cuatro, pero leí muchos más de esta colección, gracias al carnet de la biblioteca.


Esta panda fue mi primera incursión en la novela de misterio. Estos libros estaban en casa de mis abuelos,  donde pasaba muchos fines de semana debido al trabajo de mis padres. Cuando mis primos, y abuelos dormían la siesta, yo cogía uno de estos libros de mis tíos.. y pasaba las tardes la mar de entretenida entre contrabandistas, cuevas y faros.


Celia... ohh.. Mi madre también me dejaba escoger un libro de la revista Círculo de Lectores de vez en cuando. Tengo tres, más el de Celia novelista que me traje conmigo hace poco, de "Libros Libres", en Madrid.


Las lecturas de mi niñez también incluían comics, pero sin duda, el cómic estrella de mi infancia fue "Astérix y Obélix". Tengo la colección entera, en una edición de tapas azules. Cada volumen llevaban cuatro libros. Los cómics los heredó mi hermano (junto a los de Zipi y Zape, Mortadelos, Rue del Percebe.. etcc), y ha ido aumentado la colección por su cuenta. Él sólo lee comics, es el "no lector" de mi casa. Tintín nunca me gustó, excepto éste, de "Las joyas de la Castafiore". (yo sigo llamándola Catasfiore...)



Aquí otros más de cuando me tocaba elegir en la revista del Círculo. Os traigo una selección. "Historias de miedo" es una recopilación de relatos de la autora de "El pequeño vampiro". Recuerdo que uno de esos relatos me daba mucho miedo. Aparecía una niña con un camisón blanco. Bueno, creo que me sigue dando miedo.. jeje. 
"No hay derecho", lo leí dos veces. No recuerdo muy bien de qué iba exactamente... sé que era de una niña que se quejaba y me caía bien. "El tiempo del olvido" de Jordi Sierra y Fabra fue uno de mis libros favoritos de mi adolescencia. El escritor en sí, me encantaba, y leí muchas cosas suyas que iba sacando de la biblioteca. 


Este libro me encanta, aunque lo notaréis por el estado en que se encuentra. Pues eso, Cuentos de Andersen.


Os lo abro un poquito por si queréis echar un vistazo....



¿Qué sería de la infancia sin Oz, las baldosas amarillas, el espantapájaros y Totó? Aunque yo era más de la película, y de imaginar mis zapatos de rubíes, también tengo el libro.


Y por último, otra bonita colección de la revista de CdL. Astrid Lindgren me encanta. Pippi Calzaslargas me fascinó siempre. Y Los niños de Bullerbyn es un libro muy chulo. Como anécdota, fijaos en el nombre del "Superdetective". ¿No os suena a una famosa trilogía sueca? ;-) También dicen que Larsson se basó en Pippi para crear a Lisbeth. En fin una escritora a tener en cuenta para el público infantil, y no tan infantil. 



Y ya he acabado. ¿Tenéis alguno de estos libros? ¿Os acordáis de alguno? ¿Os animáis a enseñarnos los libros de vuestra infancia?
 Yo, por lo visto, con eso de que vienen las Navidades me puse un poco nostálgica...

miércoles, 20 de noviembre de 2013

"La voz dormida" - Dulce Chacón




Ésta es una de las mejores novelas que he leído este año.
Es también, de lejos, la que más me ha hecho sentir.

Ahora me vendréis con eso de .."¡ohh...! otra novela de la Guerra Civil... ¡qué pereza!"

Os digo que no es así. O quizá sí.

Esta novela está enmarcada en un momento histórico concreto, y ciertamente, ese periodo histórico es la Guerra Civil y posguerra española. Pero no podemos quedarnos sólo con eso, porque esta novela trata de personas, a los que le tocó vivir uno de los episodios más negros de nuestra historia reciente. Quizá demasiado reciente. Todos tenemos familiares de uno y otro bando, que nos cuentan o han contado su historia. Y todos tenemos nuestra opinión al respecto. Hasta ahí todo está claro.

El verdadero tema de esta novela es el miedo. Sí. El miedo. En las páginas  de "La voz dormida", Dulce Chacón nos hace partícipes del miedo que sienten sus protagonistas: Elvira, Hortensia, y sus compañeras de prisión, del miedo que sienten sus familiares, y del miedo que siente Pepita, la hermana de Hortensia. Miedo a perder a su familia, a no poder verles más, a quedarse solos, a no conocer a su sobrinos, nietos, o no ver crecer a sus hijos.... miedo a no poder vivir de una forma digna y tranquila.

Pepita es joven, y nunca se metió en temas políticos. Su hermana Hortensia sí, así que Pepita se traslada a Madrid desde su pueblo natal en Andalucía, para poder visitar a su hermana en la cárcel de Ventas donde las condiciones de las presas, como en tantas otras cárceles y lugares habilitados como tales, son totalmente inhumanas.

Poco a poco, el libro va desgranando la historia de cada una de esas mujeres. Historias basadas en hechos reales que la autora fue recopilando a lo largo de los años en que tardó escribir esta novela, tras entrevistarse con mujeres que fueron encarceladas durante la guerra, familiares de éstas, y personas que vivieron aquella época. Historias que te ponen el vello de punta. Historias que te hacen llorar, a veces de pena, otras de rabia e impotencia.

Esta historia está escrita desde las entrañas. Dulce no se limita a narrar los hechos, ella te introduce dentro del alma de cada uno de los personajes, y te lo hace pasar mal, e incluso muy mal. Y ahí, reside la belleza de esta pequeña obra de arte.

Os gustará, incluso aquellos que estáis hartos de oir hablar de la "Guerra Civil"... Sé que hay, quizá demasiado material sobre el tema... películas, libros, ensayos, artículos... Pero pensad en el tiempo que tuvieron que estar callados los perdedores. Ya sé, que siempre se dice que todos perdieron, porque en una guerra siempre se pierde. Y eso es cierto. Pero si además perteneces al bando vencido, si no se te permite honrar ni enterrar a tus muertos, ni lamentarte, ni quejarte por lo perdido, y encima, te obligan a huir de tu país sin posibilidad de volver o a vivir en él sometido a una dictadura que te obliga a abrazar ideas que detestas, humillado y con porvenir incierto, debe ser mucho peor aún. Eres el perdedor de perdedores

Aquellos que pensáis que todo eso de la memoria histórica es una memez, y que ya está bien de tanto anclarse al pasado, y que es mejor dejar las cosas como están, leedlo. No porque os vaya a hacer cambiar de opinión, sino porque la historia que os encontraréis no es una historia puramente política o de sucesos concretos, sino una historia sobre la condición humana, que podría encuadrarse en cualquier otro conflicto, en cualquier momento de la historia.

Hay una parte del libro, en los agradecimientos, en los que nos encontramos con esto: "Y a una mujer que no quiere que mencione su nombre ni el de su pueblo, y que me pidió que cerrara la ventana antes de comenzar a hablar en voz baja". Esto me hizo sonreír, y es que, desde que que yo recuerdo, mi abuela siempre cierra la ventana cuando hablamos de política. Y siempre dice... "no levantéis la voz". Y mi abuela siempre fue una mujer trabajadora más, sin ideas políticas. Pero aún lleva dentro el miedo, que heredó de una época que prefiere olvidar.


"La mujer que iba a morir se llamaba Hortensia. Tenía los ojos oscuros y no hablaba nunca en voz alta. Sólo cuando la risa le llenaba la boca, se le escapaba un Ay madre mía de mi vida que aún no había aprendido a controlar, y lo repetía casi a gritos sujetándose el vientre. Se pasaba gran parte del día escribiendo en un cuaderno azul. Llevaba el cabello largo, anudado en una trenza que le recorría la espalda, y estaba embarazada de ocho meses.
Ya se había acostumbrado a hablar en voz baja, con esfuerzo, pero se había acostumbrado. Y había aprendido a no hacerse preguntas, a aceptar que la derrota se cuela en lo hondo, en lo más hondo, sin pedir permiso y sin dar explicaciones. Y tenía hambre, y frío, y le dolían las rodillas, pero no podía parar de reír.
Reía.
Reía porque Elvira, la más pequeña de sus compañeras, había rellenado un guante con garbanzos para hacer la cabeza de un títere, y el peso le impedía manipularlo. Pero no se rendía. Sus dedos diminutos luchaban con el guante de lana, y su voz, aflautada para la ocasión, acompañaba la pantomima para ahuyentar el miedo.
El miedo de Elvira. El miedo de Hortensia. El miedo de las mujeres que compartían la costumbre de hablar en voz baja. El miedo en sus voces. Y el miedo en sus ojos huidizos, para no ver la sangre. Para no ver el miedo, huidizo también, en los ojos de sus familiares.
Era día de visita.

La mujer que iba a morir no sabía que iba a morir"


martes, 12 de noviembre de 2013

"El jardín olvidado" - Kate Morton

Traducción: Carlos Schroeder. Ed: Suma de letras.

Este libro no es ninguna novedad en la blogosfera, pero es que soy lenta con las novedades... jeje. De Kate Mortón ya había leído "La casa Riverton", que me gustó bastante. La verdad es que disfruto mucho con este tipo de novelas, digamos "inglesas" (qué ya sé que K. Morton es australiana, pero yo me entiendo).  Esas novelas en las que se bebe té con pastas, y todo acaba cuadrando al final, y no deja nada al azar ni a la imaginación, ya sabéis, al estilo Rosamunde Pilcher... pues esas novelas me relajan. Y me hacen feliz, lo cual es mucho.

"El jardín olvidado"es una historia que transcurre entre Australia y Cornualles, y, al igual que en su anterior novela, la autora combina el pasado y el presente, para contarnos la historia de tres mujeres y de un misterio que ha viajado con ellas a lo largo del tiempo. Esta es la sinopsis:

"En vísperas de la Primera Guerra Mundial, una niña es abandonada en un barco con destino a Australia. Una misteriosa mujer llamada la Autora ha prometido cuidar de ella, pero la Autora desaparece sin dejar rastro…

Un terrible secreto sale a la luz…

En la noche de su veintiún cumpleaños, Nell O’Connor descubre que es adoptada, lo que cambiará su vida para siempre. Décadas más tarde, se embarca en la búsqueda de la verdad de sus antepasados que la lleva a la ventosa costa de Cornualles.

Una misteriosa herencia que llega en el siglo XXI…

A la muerte de Nell, su nieta Casandra recibe una inesperada herencia: una cabaña y su olvidado jardín en las tierras de Cornualles que es conocido por la gente por los secretos que estos esconden. Aquí es donde Casandra descubrirá finalmente la verdad sobre la familia y resolverá el misterio, que se remonta un siglo, de una niña desaparecida"

Bueno, ¿os hacéis una idea? Lo mejor es no saber nada más, con esta información es más que suficiente. 

A mí me gustó muchísimo, la leí en nada y me encantó perderme en sus misterios y relaciones laberínticas. Es cierto que más o menos te vas oliendo lo que va sucediendo, pero a mí me gusta leer algo predecible de vez en cuando. Creo que es mejor que su anterior novela, y tengo muchas ganas de leer la última de la autora, "El cumpleaños secreto". 

Y, ¿sabéis? Me encantaría que existiera ese libro de cuentos de hadas de la Autora... 

Pues eso, si os apetece pasar un buen rato, esta es la opción perfecta. 

martes, 5 de noviembre de 2013

"La espuma de los días" - Boris Vian

Hace tanto que leí este libro, que entre lo surrealista que es, y la de cosas que he leído y hecho después, no sé que me saldrá. 

Cuando lo compré, nunca había oído hablar de él. Pero me gustó el título. Y la portada.Y yo a veces soy de impulsos. 

La sinopsis era un poco rarita... eso sí: 

"Inmersos en su universo peculiar donde cualquier cosa es posible, Colin y Chloé, Chick y Alise, son dos jóvenes parejas de amigos que comparten locuras y extravagancias, creencias y proyectos, diversiones y pesares, alegrías y frustraciones. Un día, sin embargo, todo cambia: un nenúfar empieza a crecer en el interior de Chloé y, tras los primeros instantes de sorpresa, un manto de melancolía parece cubrir la viveza de todos. El tono desenfadado de LA ESPUMA DE LOS DÍAS, su especial humor y sus guiños no impiden que fuera calificada en su día como «la más desgarradora novela de amor contemporáneo"



Bueno, supongo que ese día tenía mi lado hipster agudizado... 

A lo que iba. La novela. ¿Me ha gustado? Bueno, sí. Y digo "bueno", porque creo que el libro es bueno, pero no es mi estilo. Yo soy más concreta, más realista. Pero no niego que es una historia bonita, divertida y triste.

La historia es disparatada, dentro de un mundo disparatado, desde la pista de patinaje a la fabricación de cañones, pasando por la pasta de dientes sabor a piña. Sus personajes no lo son menos, pero sobre todo, dos de ellos, tienen historias bastantes singulares:

Chloé y su nenúfar creciendo en el pulmón. Esa parte llamó mi atención al leer la contraportada.. me pareció algo bonito con cierto aire de romanticismo. Luego descubrí esa especie de alegoría al cáncer tan bien llevada, que me dejó descolocada y triste. 

Chick, un yonkie de Jean-Sol Partre. Es un yonkie en toda regla, pero su droga es un escritor. Sí, no me he equivocado, se escribe así, "Jean-Sol Partre". Chick compra todo lo que Partre publica, y eso no es fácil, ya que éste publica cada semana... Cada vez quiere más, y acaba pagando por cualquier cosa que pueda pertenecer a su ídolo, hasta una huella.

No es fácil resumir esta novela. Tampoco quiero hacerlo. Si os apetece sumergiros en un mundo totalmente distinto y vivir una historia surrealista pero cargada de emociones, ésta es vuestra novela.

No es mi novela. Me gusta haberla leído, y al principio me encandiló, pero acabó haciéndose pesada y demasiado surrealista para mi mente más acostumbrada a historias terrenales. Y eso que leo a Murakami. :-P

Para los que queráis probar, pero poco, debéis saber que esta novela ya tiene peli. Está protagonizada por Audrey Tatou (siempre la imaginé a ella como Chloé), y creo que valdrá la pena verla, ya que el libro es tan visual que mientras lo leía pensé que debían llevarla al cine. Y a los pocos días, vi este trailer:




Ups! Casi se me olvida Xavier! ;-) 
La traducción es de Luis Sastre Cid. Y me ha parecido bastante buena. Me doy cuenta que es cierto eso de que sólo nos acordamos del traductor cuando la traducción es mala.