A TIENTAS

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viernes, 8 de agosto de 2014

"Los buscadores de conchas" - Rosamunde Pilcher



A mí Rosamunde Pilcher siempre me viene muy bien. Siempre lo digo, la lectura de sus libros me da serenidad. Sus libros son como un lugar seguro donde refugiarme cuando hay tormenta. (Lo de tormenta es un decir, claro, porque aquí no llueve desde... la verdad es que no recuerdo la última vez que llovió) 

Las historias de esta escritora casi siempre transcurren en parajes verdes y lluviosos, y casi siempre en Cornualles (Inglaterra), o alrededores. Siempre hay una casa con chimenea, comida caliente, reuniones de amigos, personajes bondadosos, una mujer fuerte que suele ser la protagonista, y obras de arte que sacan de apuros económicos a los personajes cuando las venden o subastan. No es nada original, la verdad, y me da igual. 

En este caso, la historia que nos trae gira en torno a la vida de Penélope Stern, una mujer de 62 años que acaba de sufrir un pequeño ataque cardíaco. Penélope es una mujer fuerte e independiente, que cuida de su gran casa y su jardín sola, y una gran anfritriona a la que le encanta recibir invitados, pero no es una mujer sofisticada que organiza grandes fiestas. A ella le gusta recibir a sus amigos y darles de comer en su acogedora cocina mientras la chimenea chisporrotea y les dice "Oh, querida, pero claro que puedes quedarte a dormir si no tienes una casa", "Oh querido, debió ser realmente duro para ti perder a tus padres a una edad tan temprana"... y así...

Penélope tiene tres hijos: una hija snob y aburrida, más preocupada por las apariencias que por disfrutar de la vida, que lleva una vida bastante aburrida, otra hija que dirige una revista en Londres, independiente y comprensiva, y un hijo para el que lo más importante es tener dinero, (a ser posible sin trabajar mucho), y las mujeres (a ser posible, con dinero ). Pero no serán los únicos personajes de la novela, también tendremos a un joven jardinero misterioso, a una chica buscando su lugar, un señor en Ibiza... Esto en cuanto al tiempo presente, porque además viajaremos a la vida pasada de nuestra protagonista, su infancia, su adolescencia y madurez, las cuales transcurren durante la II Guerra Mundial en el seno de una familia bohemia, con un padre artista que pinta cuadros y una madre francesa y muy joven. 

Por lo general las novelas de la Pilcher son bastante predecibles, y ésta no es una excepción. Una amiga, a la que presté un libro de la autora, me lo devolvió diciendo "¡pero si no pasa nada, se tiran todo el libro organizando una fiesta!", a lo que yo contesté "¡Sí! ¿no es genial?" jajaja. 

Reconozco que la mujer se pierde en detalles, y te describe perfectamente hasta como riega los geranios, y sin embargo no profundiza en los personajes, que siempre son buenos y considerados para con las demás personas. Puede que algún personaje sea más odioso, pero lo peor que hacen es decir una grosería... Vaya, que en el mundo de los libros de la Pilcher todo es genial, los problemas se solucionan casi siempre solos, con golpes de buena suerte y sin más historias. Pero a pesar de todo esto, a mí me gusta. 

miércoles, 6 de agosto de 2014

"La princesa prometida" - William Goldman


A mis 32 años aún no había leído este libro. Ni siquiera había visto la película. Es cierto que nunca me ha gustado demasiado el género fantástico y el de aventuras, ni en letra escrita, ni en la gran pantalla (salvo honrosas excepciones).

"La princesa prometida", no es una de esas excepciones. A pesar de que lo empecé con ganas, gracias a la propuesta de Isi de una lectura conjunta por twitter. Tampoco me entendáis mal, el libro no me ha espantado, pero no lo encontré tan divertido ni tan entretenido como esperaba. Es cierto que me sorprendió el tono humorístico en el que está escrito, pero es un tono un tanto antiguo que me sonaba a algo pasado de moda, como que no ha llevado bien el paso del tiempo... 

En realidad creo que el gran problema que he tenido con esta historia es que debí leerlo hace 10 o 15 años, y también, que mis expectativas eran muy altas.

Quizá la parte que más me gusta es la historia de Iñigo Montoya, con la espada de empuñadura para seis dedos, y sobre todo, poder encajar al fin, dentro de un contexto,  esas frases que tantas veces había oído: "Como desees..." o "Me llamo Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir".. 

Tampoco me voy a extender más. Entiendo que esta historia sea un clásico, pero a mí no ha llegado a engancharme. No me lo toméis a mal...