A TIENTAS

A TIENTAS

jueves, 27 de noviembre de 2014

Tengo una soledad tan concurrida...

El cielo está gris y aún no es hora de abrir. Desde que me he despertado esta mañana me viene a la mente este verso del poema de Benedetti... "Tengo una soledad tan concurrida..." Y no me siento sola.

Tengo sólo 9 canciones en el móvil y las escucho todos los días en el bus. El móvil nuevo no tiene radio y se me ha estropeado el reproductor de MP3:

-La vida es bella - Miguel Bosé y Noa
-Canción de la cabecera de True Detective (Además es mi melodía de móvil)
-Sucede - Extremoduro
-Si te vas- Extremoduro
-Si se callase el ruido - Ismael Serrano
-Todo cambia - Mercedes Sosa
-Roto por dentro - MClan
-Mi Cenicienta - Rulo y la Contrabanda
-Jesucristo García- Extremoduro

Una mezcla rara. Creo. Nunca me canso de escuchar "Si te vas"

Me está regañando una amiga desde Irlanda, por ser negativa. Y lo hace con un audio. Me hace reír.

Ayer vi a una compañera del instituto que hacía años que no veía. Esperábamos el bus. Estaba igual. Era una chica diferente, y creo que lo sigue siendo. Hoy me he cruzado con otra compañera de Instituto. Repetidora. Siempre llevaba una mochila de cuero. Intentaba ser alternativa pero era pija. La conocí mi primer año de instituto. 3º de la ESO, aunque ya la conocía de vista de verla en en los recreos de mi colegio. Ese año sólo tuve dos compañeras de clase. El resto eran chicos. Y la mayoría heavys, hippies, algún raro,... La otra chica era muy callada, y llevaba flequillo y el pelo largo y rizado, y muchos anillos.

Ninguno de nosotros dábamos religión, y por eso sólo había tres chicas. Por lo visto las chicas eran más religiosas que los chicos en mi instituto. En esa clase no había nadie de mi entorno. Yo sacaba buenas notas y mis amigos y mi grupo eran niñas/os de sacar buenas notas y portarse bien y esas cosas. Yo también.

Mis compañeros de clase eran muy graciosos. Las tres chicas, que no teníamos nada que ver la una con la otra, nos sentábamos siempre juntas. El género une.

Los chicos nos trataban bien. Muy bien. Era una clase muy divertida. Cuando algún chico se equivocaba al salir a la pizarra, el resto golpeaba las mesas al ritmo del "We will rock you" de Queen. Y el profesor de plástica les tiraba tizas a la cabeza. Y reíamos. Era un profesor muy serio, que siempre dejaba un proverbio al final de los exámenes. Era serio, pero se notaba que nos tenía cariño. Y nos llamaba las tres flores, "pobres tres flores entre tanto cafre"... decía.

Nuestro tutor era el profesor de tecnología. Nuestra clase estaba llena de cafres, pero cafres inteligentes. Sacaban peores notas, pero eran más maduros que el resto, se interesaban por la política, la historia, la filosofía... pero no eran de normas. El profesor lo notaba y en las horas de tutoría hablaba con ellos de chicas. O de otras cosas. Y con nosotras. Y estaba muy bien.

Ese año fue el primer año en el que hice pellas. Y.. me pillaron. Hice pellas dos o tres veces, en todo el año. La chica alternativa-pija y yo teníamos la regla y no nos apetecía hacer Educación Física. Ella me dijo ¿nos vamos? por una vez... y yo pensé que tenía razón. Fuimos a tomar algo, creo, no lo recuerdo. La hora siguiente era Historia. Quiso el destino que el profesor de Historia estuviese enfermo y su sustituto fuese el serio profesor de Educación Física. Tan serio, que echó la bronca y nos suspendió la evaluación. Mi primer suspenso. En Educación Física. Manda narices.

El profesor de plástica a veces nos hacía de tutor también. "¿Saramaga... todo buenas notas y suspendes Educación física?? Sólo dos personas han aprobado todo... ¡sois unos cafres!". Y nos reíamos. Ya a final de curso el profesor de Educación Física, que de verdad que era un hombre serio, serio, tirando a triste, trajo una guitarra. Y no sé como pasó que acabamos la mitad de la clase con él en los vestuarios, cantando canciones. El de plástica pasaba por allí, nos oyó y se unió al jolgorio. Recuerdo que le decía "Coño, "comosellamaseelprofe", todo el año tan serio y resulta que haces esto... y vas y te descubres al final de curso".

Ese año me di cuenta de que los profesores eran personas parecidas a nosotros.

En vez de Religión, dábamos Historia de las religiones. Y hacíamos debates en los que unas veces defendíamos una u otra religión. Y vimos "La vida de Brian". Creo que esa sería la forma adecuada de estudiar las religiones dentro de la Educación Pública.

Había un chico mayor que nosotros, con el pelo largo rubio. Chupa de cuero y pantalones ajustados, collares de hilo de colores... Su familia no tenía mucho dinero. Se sabía. Pero no era un malote, era un cielo de chico. Guapo, atractivo. Callado, misterioso. El típico chico del que se supone que te enamoras porque parece interesante. Pero no me enamoré de él. Siempre llevaba un libro de lectura y una carpeta. No tenía libros de texto, los compartía con nosotros. No me acuerdo de los libros de lectura que solía llevar. Sólo de "Lobo Negro, un skin", de literatura juvenil. Ese lo recuerdo porque yo lo tenía y me pareció curioso que leyese algo que yo estaba leyendo.

Ese año aprendí cosas interesantes de otras religiones. Ese año leí "Un mundo feliz" de Huxley y la profesora de filosofía me felicitó por el trabajo que hice sobre el libro. Ese año saqué las notas más bajas, pero estuve en la clase más interesante de todas las que podía estar. Conocí a gente distinta, vi que no era tan distinta, y lo pasé genial. Me escribieron la primera carta de amor, (no muy bonita, la verdad) aunque no me gustara el emisario. Escribieron mis iniciales en un árbol dentro de un corazón junto a otras iniciales, de alguien que no me escribió una carta de amor, pero que tampoco me gustaba. Leí por segunda vez, por obligación pero con mucho gusto, Rimas y Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer. Descubrí a Poe. Aprobé la evaluación final de Educación física, aunque hice pellas alguna vez más.

Y todo esto porque tenía un rato antes de abrir, y dos encuentros fortuitos de personas del pasado me han puesto nostálgica.

No debería publicarlo, pero total. ¿Qué más da? Ups.. entran clientes. Voy a abrir.


martes, 18 de noviembre de 2014

Emma - Jane Austen



Traducción: Sergio Pitol
Encuadernación: rústica
ISBN: 97884-84288640
Páginas: 608

Precio: 12,95€

Emma, es una de las grandes novelas de Jane Austen. La edición que yo he tenido el placer de leer es de la editorial Alba, de su colección "Clásicos Minus" . Es una edición  perfecta, con ilustraciones de Hugh Thomson de la edición de 1896, y se puede conseguir a un precio muy razonable.

Emma es la protagonista de la novela, como ya nos avanza el título, pero en este caso no encontramos a una chica joven que necesite buscar marido para mantener su estatus social. Emma ya tiene una posición social alta y dispone del dinero suficiente como para poder vivir holgadamente sin necesitar un marido. De hecho, Emma ya nos dice desde el principio, que nunca se casará, para alegría de su padre, el señor Woodhouse, un hombre bastante peculiar, hipocondríaco, que vive preocupado por cualquier inconveniente o adversidad que pueda causar alterar de algún modo sus rutina diaria.  A padre e hija los visita regularmente el Sr Knightley, y con él mantienen agradables conversaciones o juegan a las cartas, todo siempre en un ambiente cordial y tranquilo, como le gusta al padre de Emma.

Pero Emma, aunque como ya hemos dicho no está interesada en contraer matrimonio, si lo está sin embargo en que otros lo contraigan. A Emma le gusta hacer de alcahueta, por así decirlo. Está convencida de que ha tenido algo que ver con el reciente casamiento de su institutriz, por el sólo hecho de haberlos presentado, y ahora quiere formar un nuevo matrimonio. Esta vez entre su amiga Harriet (una chica sin posibles que sí necesita un marido, a ser posible, de buena posición) y el Sr Elton, que a los ojos de Emma cumple con todos los requisitos anteriormente expuestos.

Así iremos entreteniéndonos con los tejemanejes de Emma para unir a estos dos personajes, mientras intenta alejar de Harriet al Sr Martin, que está profundamente enamorado de ella pero a quien Emma no considera adecuado para su amiga, por su baja posición social.

Más adelante irán apareciendo más personajes, y más enredos, con los que Jane Austen logra divertirnos y hacernos sonreir más de una vez. De todas las novelas que he leído de Austen, esta es la más cómica, junto a "La abadía de Northanger", que también es cómica pero más irónica.

Emma no es una heroína que te caiga bien, o por la que sientas empatía. Al menos a mí, al principio me parece odiosa y mimada, pero luego le vas cogiendo cariño, la verdad sea dicha. Y la llegas a compadecer porque soportar a ese padre...

Supongo que la mayoría habéis leído ya esta obra de Austen. Yo me sigo quedando con "Orgullo y prejuicio", que es y seguirá siendo una de mis novelas favoritas de todos los tiempos, pero Emma tampoco está nada mal. Me sigue sorprendiendo que algo escrito por una mujer hace casi doscientos años, me resulte tan cercano, con esa ironía y sentido del humor que caracteriza a Jane Austen. No me extraña que sus obras se versionen tantas veces, tanto en cine como en televisión, y sobre todo, que se adapten a historias actuales, como pasó con "El diario de Bridget Jones" y "Orgullo y Prejuicio", o "Clueless" y "Emma".

Cambian los escenarios, la forma de hablar y las costumbres... pero al final las historias de las relaciones humanas se repiten siglo tras siglo sin cambiar una coma...