A TIENTAS

A TIENTAS

jueves, 23 de abril de 2015

Saramaga en Madriz

Hace hoy un mes y  medio aproximadamente que llegué a Madrid. Para quedarme, o eso es lo que está planeado.

En general la experiencia está siendo buena. Y aquí un pequeño resumen de mis comienzos en Madrid. Así, sin orden.

-Lecturas: 4 libros recibidos, 5 libros leídos, 6 libros comprados (2 en Tipos infames, 2 en la Cuesta de Moyano, 2 en una tienda de segunda mano con fines benéficos cuyo nombre no recuerdo)

-Juntelas:

 - Cena en un restaurante senegalés en Lavapiés, con unos amigos Canarios. Gratamente sorprendida, muy rico todo y muy buena compañía.

-Cena especial en un japonés con mi chico. Muy especial, muy bonita y muy rico todo.

-Cena con un amigo francés que vive aquí desde hace unos años,  y que tuvo demasiada bebida para nada de comida y acabó con resaca al día siguiente. Si es que no puede ser, uno se pone a recordar cosas de joven,  y se olvida de pedir comida. Pero bien. Y muy mal al día siguiente, que ya no tenemos edad.

-Encuentro bloguero en “Tipos Infames”, con Ana R. Cañil, autora de la divertida novela “Masaje para un cabrón”, que reseñaré próximamente.

-Descansos en el curso y el trabajo con gente muy diferente, y con los que he podido comprobar lo mal que está el tema laboral, pero el buen humor que tenemos los españoles.

-Vida laboral

-Dinámicas de grupo, en un cohete hacia la luna, un globo del que tirar gente…

-Entrevistas, unas bien, otra surrealista

-Dos trabajos conseguidos. (Uno de ellos perdido por un percance)

-Dos cursos de formación

-Una oferta rechazada

-Percances

-Desactivación de tres bonos de metro. Una de ellas dos veces. No sé qué llevo en el bolso que las desactiva. Ahora la llevo en el bolsillo.  Algún día lavaré alguna. Fijo.

-Robo de paraguas. Aún pienso que estoy en mi pueblo, y claro, dejé un paraguas en la puerta del banco, ya que no me dejaba entrar con él una voz que decía que dejase fuera los objetos metálicos, y por no ponerlo en las taquillas con llave por no mojarlas… pues me encontré sin paraguas al salir. Me mojé hasta que encontré un chino y pude comprar otro paraguas. También es que en mi pueblo no llueve nunca, y claro, no es común robar paraguas.

-El gran percance, por el que no he podido acudir al curso de formación y he perdido el trabajo (uno temporal, pero que me interesaba bastante). Hoy me he quedado encerrada en el cuarto de baño. Sí. Y no, no pongo el pestillo para ducharme. Se ve que la puerta está un poco tonta, y ya el otro día me dejó encerrada pero enseguida pude arreglarlo con unas pinzas de depilar. El caso es que hoy me metí a la ducha a las 7.30, ya que tenía el curso a las 9, y por inercia, cerré la puerta. Lo más tonto del mundo. Cuando intenté salir, no hubo forma. Volví a desmontar el picaporte con las pinzas de depilar como destornillador, pero nada. Respiré profundamente, y  lo intenté de nuevo. Y nada. No había forma. Volví a montar, y desmontar, y hablaba sola diciendo “no me lo puedo creer”. Yo sabía que perdía el curso, y el trabajo, porque sólo eran 3 días de curso y no podía perder ni uno. Y menos sin justificar. Y a ver como justifico yo haberme quedado encerrada en el baño. El caso es que pensando eso, me iba poniendo más nerviosa, y me eché a llorar. Después de llorar, decidí pedir ayuda, porque hoy mi chico no volvía hasta las 7 de la tarde. Y claro, a ese paso, perdía yo también el trabajo que sí tengo, por la tarde.

Bueno, pues eso, me puse a gritar y a golpear la puerta. Y todo el rato “Por favor… ¿alguien me oye? Por favor?”, ya muy en plan desesperada…. Y lloraba a ratos, porque estaba encerrada, porque había perdido el trabajo, porque estaba cansada y me había costado una entrevista y una dinámica de grupo, y un día de curso por la mañana y trabajo por la tarde. Y me daba rabia. Y nadie me oía, o nadie quería oírme. Así que empezó a costarme respirar, no porque sea yo claustrofóbica, que no, pero oye… que me dio por ahí. Y después de unos minutos, a llorar otra vez, y a volver a golpear la puerta y a gritar…. “Por favor… ayuda ¿alguien me oye? ¡Por favor!”…. y de repente… por fin, oigo una voz masculina por la rejilla de respiración (o como se llame eso), que me dice “sí, yo te oigo, ¿dónde estás?”. Después de dos horas, no os hacéis una idea lo que han significado para mí esas palabras. Música celestial por lo menos.

Le he indicado cuál era mi piso y ha venido, le he explicado que estaba encerrada en el baño y ha bajado a llamar al portero. Han subido los dos y han intentado abrir, y entonces les he dado el número de mi chico a gritos, y el portero lo ha llamado. Mi chico ha llamado a mi casera, que por suerte, vive cerca y me han abierto la puerta. Yo he guardado la compostura un poco, la casera me ha dado un abrazo y todo, y bueno, ya se han ido y he llamado a mi chico y me he echado a llorar.  He llamado al curso, diciendo que tenía una emergencia personal, pero ya no había forma de hacer nada, y bueno…  me ha entrado mucho frío entre el tiempo con el pelo mojado y el disgusto, y me he metido en la cama. Me he quedado frita hasta las 2 de la tarde. Me he despertado sin saber muy bien si había sido un sueño. Sólo recordaba la voz… “sí, yo te oigo”

El caso es que entonces han tocado la puerta, y eran mis vecinas, para ver cómo estaba. Ole… ahora “la que se quedó encerrada en el baño”. Yo es que cuando hago cosas, me gusta que se note… en fin…

-Vodafone no me instala el adsl. Por eso no sé si podré publicar este post. Pero me apetecía escribrirlo.

*Esta entrada está publicada desde el móvil con un corta-pega del ordenador. Disculpad si queda rara... que no sé muy bien como va a salir...

13 comentarios:

  1. Acojonante lo de la puerta! No te preocupes, todo saldrá bien! Feliz Día del Libro!

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  2. Pues ha quedado bien!! Tengo que apuntarme el truco.
    Jo, qué angustia lo del baño, yo me hubiera puesto igual o peor... pero bueno, ahora ya pasó y seguro que encuentras otro montón de oportunidades buenas.
    El bono se desimanta con el móvil. Llévalo alejado de ese ser infernal.
    Un besote y espero que los madrileños te estemos tratando bien!!!

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  3. Joder, qué putada lo del curro. Pero no te agobies, al menos ya tienes curro por la tarde, otra cosa saldrá ya verás. Lo importante es ir plantándole cara a los problemas. A partir de ahora, lleva una motosierra al baño. Biquiños!

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  4. ¡Aaayyy, pobre, qué mal rato pasaste! En fin, una pena lo del curso y el trabajo, pero seguro que igualmente te va genial en Madrid, con la de cosas que hay para hacer y ver...
    ¡Un beso y feliz día del libro!

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  5. Te echaba de menos!!! A ver si se normaliza el tema vodafone y vuelves a escribirnos cosas. Que bien saber de ti.
    Oye, no te preocupes demasiado por el trabajo, a veces las cosas pasan por algún motivo. Y aunque nos parezca surrealista eso de quedarse atrapada en el baño, algún día nos contarás que gracias a eso encontraste un trabajo mejor. De momento, lo que has encontrado es buenas personas: tus vecinos.
    Un besote enorme.

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  6. Qué mal rato lo del baño, pobrecita! Yo creo que me hubiera puesto histérica, la verdad, aparte de soltarle patadas a la puerta, jaja.
    Me alegro de que todo lo demás haya ido bien aaparte de haber perdido ese trabajo tontamente.
    Por cierto, odio esas dinámicas de grupo, la gente se flipa mucho y tampoco sirven para tanto...
    Un bsitoo y a seguir bien!

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  7. Qué mal lo has tenido que pasar! Yo también me hubiera puesto histérica, y más que soy un poquito claustrofóbica... Siento lo del curso, lo del trabajo... No ha sido un buen día. Pero llegará el día que te rías cuando te acuerdes de éste. Y mira, ya sabes que puedes contar con tus vecinos.
    Besotes!!!

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  8. Pues nada, poquito a poco que seguro que Madrid a la larga te trata estupendamente. Es una de esas ciudades en las que no me importaría estar un tiempo, ahora que he desempolvado también la mochila xDD

    Lo del baño es una gran putada, para no usar eufemismos. Pero bueno, como dicen que todo tiene un porqué y ocurre por alguna cosa, seguro que te espera alguna oportunidad mejor en el camino ;)

    Besotes!

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  9. jajajaja ay pobrecita mía.

    Bueno, a ver, por partes:

    1. Feliz día del libro.
    2. Bienvenida a Madrid, mi ciudad. (yo ahora vivo en Tegucigalpa pero Madrid será SIEMPRE mi ciudad. Bueno, Madrid y Móstoles que yo soy mostoleño, por si no te habías dado cuenta leyéndome en Twitter)
    3. Me encanta el senegalés de Lavapiés. Me encanta Lavapiés.
    4. Me encanta, en general, la energía de Madrid (ostia me estoy poniendo en plan filosófico y por ahí sí que no...) Bueno, da igual, que me encanta ese ambiente y esa vida, aunque también me agota.
    5. Mucho ánimo en la búsqueda de proyectos. Mucho.
    6. Siento lo de tu percance, aunque he disfrutado mucho leyéndote. Lo has contado genial.
    7. Piensa que lo de Vodafone es el gran percance en comparación con lo del baño, que desde mañana verás como una anécdota graciosa para contar en las reuniones familiares.

    Muchos besos!!!

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  10. Pues tú lo pasarías muy mal pero yo lo he pasado muy bien leyéndote, ¡qué arte contando la historia!

    Seguro que poco a poco todo empieza a encajar en tu nuevo hogar: Madrid. ¡Mucho ánimo! y a luchar todos los días.

    bsos!

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  11. Las nuevas experiencias en lugares que no son habituales en nuestra vida, y que nos hacen afrontar nuevos desafíos tiene precisamente eso: no es común robar paraguas. Sobre todo cuando venimos de tierras secas, como Murcia, Mallorca, El Sáhara...(por mencionar unos pocos). El caso es que todos te mandamos energía para que puedas seguir avanzando en tu vida.
    ¡Besos!

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  12. Ay pobrecina, qué mal lo del baño :((
    Siento que hayas pasado tan mal rato, pero oye, yo me quedo con que has tenido un montón de caballeros y caballeras andantes que han ido a tu rescate :)
    Espero que todo siga bien.
    Besotes!!

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  13. Bueno, chica, poco a poco y a quedarnos con las aventuras que nos van sucediendo
    Besos

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