A TIENTAS

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miércoles, 12 de agosto de 2015

4 lecturas 4 autores: Mitford - Kundera - Palomas - Läckberg



Tengo poco tiempo. Poco tiempo porque tengo mucha suerte. Entre el calor, el nuevo trabajo y los cambios, tengo un poco abandonado el tema de las reseñas. Me gusta tener un post por libro, pero se me acumulan los libros leídos ( y eso que este año estoy leyendo mucho menos), y al final se me van a olvidar.

Empezamos con Nancy Mitford. Probé con esta autora por recomendación de Molinos. Yo quería leer algo frívolo. Me dijo que Mitford era algo frívolo pero bueno. Y sí. Aunque yo con frívolo me refiero al chick-lit, "A la caza del amor", me gustó. Las hermanas Mitford atraen, su historia es fascinante y quiero seguir adentrándome en su mundo. En este libro nos encontramos con la historia de una familia bastante peculiar, los Radlett, personajes basados al parecer en los propios familiares de Mitford. En realidad no es la historia de la familia en sí lo que se nos presenta en la novela, sino que esta familia sirve de escenario y decorado para contarnos la juventud y madurez de una de sus hijas, Linda, que como el propio título indica, va "a la caza del amor". 
Muy divertida y recomendable. 

Seguimos con "Una madre" de Alejandro Palomas. Éste ejemplar lo compré en la feria del libro, y me lo firmó el propio autor. Alejandro fue sumamente amable, y me gustó conocerle ya que me pareció que es una persona peculiar, y a mí, me gustan las personas peculiares. Examinó un montón de ejemplares antes de firmarme el mío, hasta que encontró uno que estuviese en perfectas condiciones. Para mí todos estaban en perfectas condiciones. Me gusto el detalle, y me cayó bien. Lamentablemente no puedo decir lo mismo de la novela. 
Yo iba predispuesta a que me gustase. Había leído las primeras páginas y el estilo y la historia me atrajeron tanto que se fue directo a mi lista de pendientes. Sin embargo, a medida que fui avanzando en la lectura, iba gustándome menos. No conecté con los personajes principales. Nada. La madre, que se supone que me tiene que parecer una adorable y encantadora excéntrica, me supera. No soportaría una madre así. Ni una amiga. Y quizá tampoco una vecina. Además, me parece que el personaje es un poco incongruente, unas veces con una lucidez tremenda, y otras no sabe en qué mano tiene el mando a distancia. El hijo tampoco me gustó. Demasiado deprimente, demasiado autocompasivo, demasiado exagerado y demasiado... no sé... dramático.  Está escrito en un tono que me recuerda bastante a un libro de autoayuda. Tampoco me hagáis mucho caso, esta historia ha cautivado a un montón de lectores y a la mayoría de los blogueros que conozco. A mí no. Nada. ¡Qué le vamos a hacer!

Ahora vamos con un libro de relatos, "Los amores ridículos", de Milan Kundera. Yo no soy muy de relatos. Me gusta más sumergirme en una historia y que me dure unos días. Me cuesta zanjar una historia demasiado pronto y empezar acto seguido con otra. Me quedo anclada en la anterior historia, y no me concentro bien en la siguiente. El caso es que hace muchos años leí "La insoportable levedad del ser", del mismo autor. No recuerdo nada de ella, sólo que me fascinó. (Creo que la releeré). Vi este libro en oferta en una librería en la playa, y me pareció adecuado para llevarme los relatos a la toalla. (¡Quién me iba a decir que acabaría leyéndolo en el metro de Madrid, camino al trabajo!). Bueno, pues éste libro... pichí pichá. En general pichí. (¿Pichí es lo malo no?). Tiene alguna historia interesante. Mi favorita es "Nadie se va a reír" seguida de "El falso autoestop". Pero tampoco es que me haya fascinado en su conjunto. Todas las historias son bastante rocambolescas, y con un fondo, o una moraleja. No sé si lo recomendaría. Decidid vosotros.

Por último, tenemos "La sombra de la sirena". Muy bien. Como siempre, Camilla Läckberg cumple con su función. Me entretiene, se lee rápido y me anima el verano. (Como punto negativo diré que la lectura de sus novelas me da hambre, porque se pasan el día comiendo rollos de canela). Son novelas amables, sobre crímenes,  pero en un escenario acogedor,  el mismo pueblo, con los mismos personajes a los que vas conociendo un poco más novela tras novela y a los que ves crecer y evolucionar. Yo la denominaría novela negra costumbrista. O algo así, jeje. Es como ver "Se ha escrito un crimen", pero en sueco, con historias un poco más complejas. Siempre acierto quien es el asesino hacia la mitad de la novela, cosa que creo que la autora hace un poco adrede para que te sientas un poco como los personajes. A mí me divierte mucho esto de descubrir quién es el asesino. Así que seguiré leyéndola. Ya tengo esperando "Los vigilantes del faro".

Y ya está. Me quedan aún bastantes libros que reseñar, y espero darle un empujón a los pendientes pronto. Sobre todo a algunas reseñas que me cuestan más, porque quiero hacerlas un poquito mejor de lo que suelo, ya que por un motivo u otro creo que se lo debo a los autores de dichas novelas. (No, no me han prestado dinero ni nada de eso. Se lo debo por hacerme disfrutar con ellas. Y soy yo misma la que me impongo ese deber)

¿Y vosotros? ¿Cómo lleváis las lecturas veraniegas?