A TIENTAS

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martes, 15 de septiembre de 2015

"El mapa y el territorio" - Michel Houellebecq



"Es curioso, podría creerse que la necesidad de expresarse, de dejar huella en el mundo, es una fuerza poderosa; y, sin embargo, lo que empuja a la gente con mayor violencia a superarse sigue siendo la pura y simple necesidad de dinero"





Vamos hoy con este polémico autor francés. Michel Houellebecq ya era un autor muy conocido cuando la sede de la revista francesa Charlie Hebdo sufrió uno de los ataques más brutales a la libertad de expresión que se recuerda en los últimos años. Ese día Houllebecq abandonó Francia de forma momentánea por miedo. Pero esto es otra historia, y si alguno de vosotros aún no la conoce, os dejo aquí el enlace a una noticia que os puede aclarar un poco esto que comento. Pero vayamos a lo importante. 

Antes de todo esto, este autor ya era muy conocido por sus extravagancias, pero también por novelas tan exitosas como "Las particulas elementales". Nos encontramos con un escritor de una personalidad un tanto complicada, pero brillante a la hora de plasmar sus ideas por escrito. Confieso que es la primera novela con la que me acerco a esa mente un tanto extraña, y que después de este acercamiento puedo recomendaros a los que aún no lo hayáis hecho que lo hagáis sin miedo. 

En "El mapa y el territorio" encontraréis una historia sencilla, al menos a primera vista. El protagonista, Jed Martin, un artista que nos lleva de paseo por su mundo, y mientras reflexionas a su lado sobre el arte, el trabajo, las relaciones con las mujeres, y sobre los nuevos hábitos de vida, las modas y lo impersonal de los nuevos tiempos en que el dinero es lo que mueve el mundo, como nos muestra en el ejemplo en el que comenta cómo lugares sin un interés turístico o artístico relevante se convierten en un destino puntero de muchos turistas sólo porque una conocida aerolínea de bajo coste vuela a sus aeropuertos: 

"Así, el liberalismo modificaba la geografía del mundo en función de las expectativas de la clientela, ya se desplazase para hacer turismo o para ganarse la vida. A la superficie plana, isométrica del mapa del mundo la sustituía una topografía anormal en la que Shannon estaba más cerca de Katowice que de Bruselas, de Fuerteventura que de Madrid. Los dos aeropuertos elegidos en Francia por Ryanair eran Beauvais y Carcassonne. ¿Eran dos destinos particularmente turísticos? ¿O se volvían turísticos por el simple hecho de que Ryanair los había elegido?"

Después este artista conoce a Houellebecq, un conocido y extravagante escritor al que quiere pintar para una nueva colección en la que está retratando a diversos personajes mientras ejercen su oficio. No voy a seguir hablando de el argumento, porque el argumento es lo de menos. Lo interesante de verdad en éste libro es ese camino que recorremos con Jed. Distinto a todo lo que he leído hasta ahora, ha sido interesante leer a una persona a la que no le importa ser políticamente incorrecto, o criticar aquello que detesta o aborrece, sin pelos en la lengua. Dejando a un lado si yo estoy de acuerdo o no con las opiniones del autor, me gusta.

Podemos llegar a pensar que este comportamiento es parte de su pose, de su imagen, de ese aroma de escritor maldito e irreverente en el que, al parecer, le gusta envolverse al autor. Yo no me voy a plantear eso cuando vuelva a leerle. Sólo disfrutaré de la prosa de un autor que parece escribir sin pensar si lo que escribe gustará, o al menos, si será del gusto de esa opinión pública que decide lo que está bien y lo que está mal, sobre lo que se puede bromear o no, o lo que debe darnos pena o indignarnos según el trending topic del día, o el titular aparecido en prensa o en la tele esa semana.

Leedlo. Aunque lo detestéis después. Os merecerá la pena. 

"...el brillo de su mirada se debía desde luego más a la cocaína que al fervor religioso, pero ¿había una diferencia?"




martes, 1 de septiembre de 2015

"Detrás del cristal" - Mayte Esteban

Hoy vengo con un libro especial. Os traigo el primer libro que leí cuando llegué a Madrid. ¿No os pasa que hay momentos de vuestra vida que están marcados por libros, películas o series? Momentos que, al recordarlos, asocias a una historia que leíste o viste. Pues éste es el libro que asocio a mis primeras noches en Madrid. Esas noches en que no duermes del todo bien porque te vas acomodando a la nueva casa, y en las que todo te parece tan nuevo como extraño, y tienes miedo, pero del bueno. Del que te hace cosquillas en la tripa por la expectación de saber qué te deparará esa nueva ciudad, qué vivirás dentro de esas paredes, y sobre todo, fuera de ellas. 


                                                             


Gané este ejemplar en el sorteo que la propia autora, Mayte Esteban, organizó en su blog El espejo de la entrada




Nos encontramos con una historia coral, aunque la protagonista principal es Ana, una joven madre sin dinero y prácticamente sola, a la que le es imposible compatibilizar las pocas horas de trabajo que le salen como camarera con el cuidado de su hijo. Es incapaz de encontrar un canguro, y puede quedarse sin casa si no consigue pagar el alquiler del cuchitril dónde vive. Ante situaciones desesperadas, los humanos solemos encontrar soluciones desesperadas, y Ana encuentra una de esas soluciones. 

Por otro lado tenemos a Andrés, joven ejecutivo con una vida aparentemente perfecta, que planea unas vacaciones de Navidad en el Caribe con su novia. Pronto verá como sus planes cambian un poco. Pero todos sabemos que los cambios casi nunca son malos. 

Y por último, pero no menos importante, tenemos a Raquel, que cual protagonista de una canción de Cecilia, recibe e-mails de un extraño... son e-mails llenos de poesía... que le han devuelto la alegríaaaaa.... (Disculpad, es que estoy cantarina). (No estoy "espoileando" nada, que conste)

Hay más personajes, porque como digo, la novela es coral, pero estos tres son los más importantes. 

La novela me gustó mucho. Yo la metería dentro del género chick-lit, pero más españolizado que lo que acostumbro a leer de este género. Es una novela que te da buen rollo, además está ambientada en Navidad y eso siempre me gusta. De hecho, yo haría una peli sobre el libro y la estrenaría en Navidad. Y triunfaría. :-)

Por esto del chick-lit, muchos podréis pensar que es una novela frívola, o de trapitos, y no. Es una historia que tiene muchas aristas. Es agridulce, en general más dulce que agri. Aunque hay un momento muy agri, sin duda, y creo que Mayte Esteban lo trata de un modo perfecto. Sin ser escabrosa ni melodramática, dentro de lo dramática y trágica que ya de por sí es la situación que nos plantea, me parece que lo cuenta de una forma bastante realista. Fue una de las partes del libro que más me gustó, y que menos me gustó, (esto último por razones obvias).

Le di 4 estrellas en Goodreads muy merecidas y aseguro desde ya que volveré a leer a la autora, sin duda.